HIPOXIA

La utilización de la hipoxia trae una serie de beneficios sobre la salud, la aclimatación a la altitud y el RENDIMIENTO FÍSICO que ahora puede conseguirse sin tener que realizar estancias en altitud.

Gracias a las últimas tecnologías, hoy en día es posible simular altitud en tu propio medio, mediante la utilización de diferentes aparatos productores de hipoxia.

El protocolo que utilizan los hypoxicator se basan en el importante descubrimiento del incremento de los beneficios (efectos fisiológicos) que se producen cuando se realizan de forma regular transiciones entre las condiciones de hipoxia y de aire ambiente .

Por tanto la adaptación a medio-largo plazo del organismo frente a la hipoxia, no se limita a un aumento de los parámetros sanguíneos, sino que se producen cambios a muchos niveles y todos ellos van dirigidos a mejorar el aporte de oxígeno a los tejidos, así como su utilización. Lógicamente estos cambios no se producen de forma aguda, sino que precisan un tiempo más o menos largo para que terminen de estabilizarse, y ese plazo de tiempo requerido es variable para los diferentes tipos de adaptación.

Por tanto para que puedan producirse esas adaptaciones deseadas y que dan lugar a una mejora del rendimiento físico, el estímulo hipóxico debe mantenerse a lo largo del tiempo, y al igual que sucede con las bases del entrenamiento físico, el entrenamiento hipóxico debe cumplir una serie de principios, como son:

  • Principio de la Individualidad, por el que la respuesta a la hipoxia no es la misma en todas las personas, a pesar ser sometidas al mismo estímulo. A raiz de estas variaciones individuales se está hablando de Respondedores y No Respondedores a la Hipoxia.
  • Utilización de Indices de Carga lo más fiables posibles. Con el fin de conocer la carga hipóxica, debemos utilizar índices de volumen e índices de intensidad. La correcta elección del índice más adecuado nos va a permitir conocer mejor y por tanto regular, progresar, recuperar mejor el entrenamiento hipóxico.
  • Principio de Sobrecarga. Hay que superar un umbral de carga hipóxica para estimular al organismo, por debajo del cual no habrá prácticamente ninguna respuesta.
  • Principio de Adaptación. Tras una carga, el organismo reacciona ante el estímulo, generando una adaptación con el fin de que la misma carga absoluta sea cada vez menos ?agresiva? para el organismo. Caso de que la carga hipóxica sea elevada, es preciso un cierto tiempo de recuperación (normoxia) que permita al organismo asimilar la carga precedente.
  • Principio de Progresividad. Debe existir una progresividad de la carga hipóxica, si se pretende tener una mejora progresiva. Al igual que en el caso del entrenamiento físico, una carga hipóxica idéntica termina por no ser un estímulo suficiente para el organismo. Esta continuidad y progresividad es lo que da lugar a la mejora de la adaptación del organismo.

En Torregrosa Elite Sport y la European Altitude Trainning hemos desarrollado protocolos de entrenamiento específicos generando aire hipóxico con concentración de O2 del 9% lo que supone una altitud simulada de 3800 a 6400 metros aprox ; en este caso los flujos de aire que aporte son inferiores, pero en todo caso superiores a los 60 litros/minuto.

Dichos PROTOCOLOS DE ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO , nos permiten ajustar los entrenamientos de forma muy exhaustiva para cada atleta . Solicita información en nuestro centro .

 

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