Infiltraciones

Se denomina infiltración a la inyección de una solución en los tejidos.

Estas se han utilizado frecuentemente como terapia mínimamente invasiva y en diferentes localizaciones (intrarticular, paraarticular, inserciones tendinosas, intramuscular….) con una eficacia demostrada

El objetivo ha sido siempre aportar una solución antiinflamatoria a nivel local de una potencia suficiente como para compensar una situación previa descompensada (tendinitis, artritis, esguince muscular, etc.) por un traumatismo, por una sobrecarga que creemos que se puede recuperar.

En nuestro ámbito de trabajo nos encontramos frecuentemente con patologías de tipo degenerativo de años de evolución que en determinados momentos de su historia natural presentan cuadros dolorosos de diferente intensidad. El tratamiento con infiltraciones se ha demostrado eficaz para superar esos episodios con una mínima agresividad terapéutica. Si la terapia deja de ser efectiva, es el momento de valorar tratamientos, quirúrgicos o no, que permitan solucionar el problema del paciente, es decir, el dolor y la limitación funcional.